La “Nueva Francia” de Ségolène Royal
Febrero 11, 2007
Desde hace aproximadamente dos semanas he esperado con ansiedad la llegada del día de hoy. Tengo que reconocer que me apasiona la campaña electoral francesa por la presidencia en la que participan dos de los que tienen que ser grandes pesos pesados de la política europea de los próximos años: Sarkozy y Royal.
Y me aspasiona porque ambos dicen partir del reconocimiento del estado de Francia, en sintonía con lo que en su día expuse en el post “Francia en un mundo plano”; y porque ambos candidatos me parecen -a priori- dos políticos de gran altura.
Durante las últimas semanas las continuas meteduras de pata de Ségolène y los diversos aciertos protagonizados por Sarkozy (el primero de ellos debutar con un discurso abolutamente liberal, de centro, en el que se ofrecía para representar a todos los ciudadanos franceses que le sirvió para en una sola noche quitarse su imagen de ministro-policía) me estaban llevando a pensar que la diferencias entre uno y otra son importantes. Por eso esperaba con atención el dia de hoy, porque Royal había según ella renunciado a hacer campaña hasta el día en que se realizase la presentación oficial de su programa, en un mitín-espectáculo. Ese día era hoy.
En el mitín ha presentado 100 propuestas a sus conciudadanos (y en el fondo a todos los europeos, aunque no tengamos derecho al voto en Francia, pues lo que se cueza en Francia nos afectará muy directamente durante los próximos años), de las que ya publica la prensa en Internet algunas de ellas. Son las siguientes, junto a mi opinión sobre ellas.
-Subir las pensiones mínimas un 5%. La primera es para asustarse, en la línea de las más pura tradición francesa, de confusión del Estado del Bienestar con el estado de los subsidios. La propuesta para el votante es clara: nosotros le daremos más dinero.
-Renegociar y consolidar la jornada laboral de 35 horas. Y seguimos… Consolidar la jornada de 35 horas, demostrada como una catástrofe para la economía francesa. Izquierda pura y dura, de la de siempre, y alejada de cualquier planteamiento liberal.
-Incrementar el salario mínimo. Aplíquese lo dicho para la primera propuesta. ¿No deberían tomarse medidas para mejorar la competitividad y productividad de las empresas francesas antes de aumentar sus costes?. No creo que sea tan difícil comprender el círculo del progreso económico, más aún, cuando tienen ejemplos cercanos de los que aprender.
-Establecer campamentos de entrenamiento al estilo de los militares para lidiar con jóvenes delincuentes. Esta, para mi al menos, es ofensiva. Si en España la propusiera un político jamás le votaría.
-Crear jurados populares que evalúen el trabajo de los parlamentarios. Y otra más, eso jurados populares, que evalúen y que juzguen. ¿Y de qué sirve?. Si hay parlamentarios vagos no sería más lógico cambiar el sistema electoral (como también lo sería en España) para que cada representante lo sea de una circunscripción. En democracia la evaluación de los parlamentarios se debe realizar en las urnas, y si no es así (como no lo es ni en Francia ni en España ya que ni conocemos a nuestros parlamentarios) es que hay un fallo de base. Ni una sola propuesta innovadora y verdaderamente rompedora.
-Dar a los padres una mayor voz para decidir a qué escuela van sus hijos. ¿Una mayor voz?. Volvemos a lo mismo: detectan un problema y al buscar soluciones se quedan a medias, nada de reformas, y todo seguirá igual. Señores políticos, enterénse, un mundo en el que los padres no puedan llevar a sus hijos al colegio que deseen (y tengan que pelearse por tener una “mayor voz”) es un mundo que interviene directamente sobre la libertad de las personas, y el estado se crea para garantizar esta libertad, no para coartarla. Reformas, reformas y más reformas, y si les da miedo, pues nada, vuélvanse a casa.
-Trabajar más para regular las tarifas bancarias. Eso, a regular a la iniciativa privada. Fin del debate.
Esta señora, muy inteligente, guapa y atractiva, es la izquierda pura y dura. Carece de iniciativas y es alérgica a las reformas. Intenta comprar el voto de ciudadano a través de más dinero y de promesas de una participación popular coartada por un sistema enfermo.
Simple y llanamente, una iniciativa menos. Camino expedito para Sarkozy. Esperemos por el bien de nuestra querida Europa que éste sea realmente un reformador y no otro político mediocre acobardado por el cambio.
Una pena.
A las TIC, hemos llegado tarde
Enero 26, 2007
Pocas veces se tiene la oportunidad de compartir conversación con gente como Juan Soto, Ex Presidente de HP en España, asesor aúlico del gobierno en temas de la sociedad de la información y padre profesional de los más altos dirigentes de varias empresas multinacionales de tecnologías de la información y las telecomunicaciones en España.
Hace pocos días tuve esa ocasión en Madrid y estuvimos charlando sobre el futuro de las TIC y el papel que España desempeñará en ese futuro. No me sorprendió su “pesimismo”, pues lo comparto plenamente, y lo entrecomillo precisamente por eso, por que más que “pesimismo” creo que es realismo puro y duro.
España ha llegado tarde a la revolución de las TIC, simple y llanamente. Ha llegado tarde y por tanto irá siempre por detrás de aquellos que han llegado antes y -he aquí el objetivo- en lo que hay que esmerarse es en que la brecha entre esos países que van en la delantera y el nuestro no sea cada vez mayor (que lo está siendo).
A mi la pregunta clave que me plantea esto es: ¿Y si otros van por delante no sería más lógico dedicar recursos a que las empresas incorporen las TIC punteras y no a que realicen I+D propia en el campo de las TIC?.
En mi opinión en España se está dedicando mucho dinero público a fomentar la I+D para desarrollar TICs que ya existen (muchas de ellas están incluso superadas) en otros países; en fomentar modelos de desarrollo de las TIC que están llamados a no poder competir con los modelos asiáticos, etc.
¿Y si las empresas supieran lo que hay en el mundo y se las ayudase a traducirlo, adaptarlo, comercializalo en España y en definitiva, y simplemente, usarlo?
Una primera aportación de la derecha francesa
Enero 8, 2007
Según parace la derecha francesa, comandada por Chirac y en tanto en cuanto el pobre Sarkozy no alcance el poder para dinamizar las tan estancadas economía y sociedad francesa, si que se plantea algún cambio, o al menos lo anuncia. La reducción del impuesto de sociedades en 13 puntos (ver El Mundo) es quizá una de las mejores noticias económicas de comienzos de este año a nivel europeo.
La fiscalidad sobre los agentes que crean riqueza y empleo está situada en niveles completamente absurdos y, ya se ha demostrado, la rebaja fiscal lleva directamente al crecimiento de los beneficios de las empresas y con ellos del ingreso de erario público. El dinero que recauda el fisco de las empresas,tanto grandes como pequeñas, tanto consolidades como de nueva creación (esto último es una aberración) está directamente recortando la capacidad de inversión de las empresas. A título de ejemplo: 20.000 euros que se lleva el fisco de una PYME es un puesto menos de trabajo que se crea en el país durante el año siguiente.
Por lo tanto, una rebaja sustancial del Impuesto de Sociedades en Francia sería una gran noticia, por lo que supondría de introducir la competencia entre las distintas naciones a través de mejores condiciones en este impuesto.
La Sociedad de la Información en España
Septiembre 9, 2006
Todos los años se publican en España diversos informes sobre el desarrollo o avance de la Sociedad de la Información en nuestro país: SEDISI, Fundación Telefónica, Fundación Amena, etc, etc. La verdad es que muchas, muchísimas, personas se dedican en cuerpo y alma a promover la Sociedad de la Información en el país. Sin embargo los resultados no son los esperados.
Yo creo que es un problema en buena medida educativo, y por lo tanto estructural. A muchos españoles no les gusta estar informados y viven más felices cuanto más en la ignorancia están. Suena un poco fuerte, pero es una realidad y si tienes un poco de suerte ellos mismos te lo dicen. Y esto se aplica a todos los ámbitos, desde los más pequeños (la vida de la persona), a los más grandes (a muchos empresarios les da absolutamente igual tener informatizada la gestión de su empesa para obtener indicadores, estadísticas, etc).
Quizá me he puesto esta vez un poco pesimista, pero es que navegando por Internet me he topado con un dato que es de lo más desolador que nunca haya visto. Me refiero al número de artículos en español que hay a día de hoy en la Wikipedia (probablemente el movimiento de sistematización de conocimiento más importante de la historia).- http://www.wikipedia.org. Antes de que visitéis la página os adelanto el dato: en español hay 150.000 artículos en la enciclopedia. En inglés 1.373.000 (casi diez veces más). En alemán 462.000, en francés 357.000, en polaco 291.000 (aquí es dónde empieza a doler), en Nihongo -japonés- 255.000, en holandés 225.000, en italiano 194.000, en sueco 182.000 y en portugués 178.000.
¿Qué nos pasa?
Francia en un Mundo plano
Septiembre 9, 2006
Antes de nada quiero agradeceros la excelente acogida que ha tenido esta nueva Sección de El Mundo de Mañana. Especialmente agradecido estoy a Sirvientes, la primera persona que ha realizado un comentario en este blog. Muchas gracias y me alegro que estemos en sintonía.
Después de hablar del papel que creo que le espera a España en un Mundo plano, me gustaría dar mi opinión sobre la situación económica de Francia, y el futuro que le espera. Por diferentes motivos, profesionales y personales, conozco bien el país y creo que puedo permitirme formular alguna opinión sobre su futuro.
Como habréis podido leer en mi post anterior, confío en que el desarrollo de la sociedad civil en España permitirá al país adaptarse al mundo plano de hoy en día. Ese desarrollo se produce fundamentalmente por dos razones: (1) los españoles somos conscientes de nuestra situación de riesgo y (2)creeemos que debemos trabajar para superar esa situación. Es lo que los sociólogos norteamericanos han llamado “efecto frontera” y que explica en gran medida el desarrollo americano. Aquí lo hemos llamado de muchas maneras pero, resumiendo, no es otra cosa que el afán de una sociedad por mejorar de manera continua.
Para Francia lo más preocupante no es que el mundo se aplane, sino que los franceses,las personas, aun consideran que viven en un país imperial y que los que deben superarse son los demás países y no ellos. ¿Para qué las reformas?¿Para que aprender de las mejores prácticas de otros?. Son preguntas que se formulan en la política y en las empresas multinacionales francesas.
“Francia en Declive”, el libro de Nicolas Baverez que abrió lo ojos de algunos de ellos hace cuatro o cinco años, poniendo de relieve esta situación tardó en ser publicado en España, pero desde hace un par de años puede encontrarse traducido (Ed. Gota a Gota). Me lo deboré en su día para comprender las razones por las que había puesto patas arriba al país vecino, creando por primera vez grupos de opinión que defendían la incapacidad de Francia para adaptarse al Mundo de hoy.
Un par de años después el efecto de “Francia en Declive” no se ha hecho notar en las esferas en las que se toman las decisiones, aunque parece que las nuevas generaciones de políticos tienen una visión más real de la situación de Francia. Buena suerte a nuestros vecinos. Vuestro futuro marcará en cierta medida en nuestro, al igual que el de España lo hará con el de Francia. ¡Buena suerte!.
España en un Mundo plano
Septiembre 5, 2006
Ayer, hablando con mi suegro -que es ingeniero, economista y antropólogo(esto último por afición)- planteaba una pregunta un tanto apocalíptica, bastante relacionada con su profundo conocimiento del mundo: ¿Qué va a ser de España en un Mundo plano?.
Su propia respuesta a la pregunta es apocalíptica: la deslocalización de la producción hacia países con menor coste de la mano de obra y la nula competitividad de otras industrias españolas pondrá en serio riesgo el modelo económico y social de nuestro país.
La mía sin embargo es más optimista. Yo creo que el desarrollo absoluto del libre comercio, como esta pasando en la actualidad, está siendo muy beneficioso para todas las economías (las occidentales y las menos desarrolladas) y que el aplanamiento de la tierra, en palabras de Thomas Friedman, lleva inexorablemente a la generación de riqueza y no a su destrucción. Empíricamente se ha demostrado que las empresas -nacionales- que deslocalizan sus fábricas aumentan también las exportaciones desde el propio país. Yo creo que se producirá un ajuste en determinados puestos de trabajo, pero que paralelamente se desarrollarán nuevos negocios dentro del páis con capacidad de emplear a cada vez un mayor número de personas.
En mi opinión la globalización es al la vez la mayor de nuestras amenazas y la mayor de nuestras oportunidades. Para “jugar” en el mundo plano no hace falta empresas competitivas, sino personas capacitadas y con la mentalidad clara acerca de lo pequeño que es el mundo. En España las hay, aunque no muchas. Esas personas aprovecharán las nuevas oportunidades y crearán la que será la riqueza futura del país. Entre tanto desaparecerán empresas, incluso imperios económicos, se destruirán unos puestos de trabajo y se crearán otros.
Creo que la sociedad civil española está suficientemente madura como para competir en ese entorno global. Afortunadamente España tiene ya grandes empresas que compiten desde hace tiempo en ese mundo plano, y multitud de medianas organizaciones que también lo hace. En futuro de España está en conocer y actuar en el mundo, sin ponerse vendas en los ojos.
Nueva Sección en El Mundo de Mañana
Septiembre 2, 2006
Sin duda un Blog con un objetivo tan complejo: estar al día para saltar al mañana, debe tener más de una sección, de manera que cada cual pueda acceder a los contenidos que más le interesen.
La primera de esas secciones es la que hoy presentamos: Economía en El Mundo de Mañana.
Espero que sea de vuestro agrado, que la visiteis con frecuencia y podamos compartir puntos de vista y debatir posiciones encontradas.
Bienvenidos!.